El 28 de mayo de 1991 (20 de ginbot de 1983, de acuerdo al calendario etíope), la milicia del ERPDF, principal facción rival del Derg durante la larga guerra civil etíope, entraba finalmente en Addis Abeba, poniendo punto y final a un largo conflicto que duró casi 17 años. La fecha es celebrada desde entonces como fiesta nacional, marcando el comienzo de la nueva Etiopía federal.

Aunque anteriormente ya se vivía un ambiente de inestabilidad, debido, entre otros, a la insurgencia eritrea, se considera que la Guerra Civil Etíope comenzó el 12 de septiembre de 1974, día en que se depuso mediante un golpe de estado al último emperador, Haile Selassie.

El largo conflicto tuvo varias etapas, resultando de gran complejidad. Para ello, le dedicaremos un artículo aparte. Resumiendo mucho, el ejército del Derg tuvo que enfrentarse a varios grupos guerrilleros que buscaban la independencia, si bien los más importantes fueron el TPLF (Frente Popular de Liberación del Tigray, en sus siglas en inglés), el EPLF (Frente Popular de Liberación de Eritrea, en sus siglas en inglés) y el OFL (Frente de Liberación Oromo, en sus siglas en inglés). Estos grupos, de carácter etno-nacionalista, a su vez, pelearon con otros más antiguos o menos numerosos en sangrientos combates. Todo ello bajo el espectro de la represión del régimen de Mengistu, conocida como el Terror Rojo, cuyas víctimas fluctúan entre el medio millón y el millón de muertos.

En el campo económico, la desastrosa gestión del Derg, junto con una prolongada sequía, provocaron una hambruna entre 1984 y 1985 que afectó a ocho millones de personas y mató a un millón. Además, la campaña gubernamental de desplazar masivamente a poblaciones enteras desde el norte y el centro del país hacia el oeste y el sur, regiones más fértiles, provocó gran malestar en todo el país. Se calcula que se llegó a desplazar a medio millón, suprimiéndose poblados enteros a fin de concentrarlos en asentamientos más grandes que facilitasen la implantación de granjas colectivas.

Un tanque cruza la puerta del Ghebbi. Fuente: timesofaksum.com

A finales de los ochenta, los acontecimientos en el bloque soviético, que empezaba a desmoronarse, afectaron igualmente al régimen del Derg. En un intento por hacer algunas concesiones destinadas a mejorar la economía, el Derg aprobó un decreto que buscaba establecer una economía mixta que nunca llegó a aplicarse. En 1989, se produjo la batalla de Shire, donde los guerrilleros tigriños derrotaron al ejército etíope. A partir de entonces, sus líderes pasaron de pensar en clave regional, abandonando la independencia del Tigray para pasar a planificar el futuro nacional: así, fundaron el EPDRF (Frente Democrático Revolucionario Popular de Etiopía, en sus siglas en inglés), un partido paraguas donde, junto al TPLF existían otras organizaciones que teóricamente representaban a otras etnicidades como los amhara o los oromo, si bien los tigriños siempre fueron el grupo dominante.

En lo militar, el Derg no recuperó ningún territorio desde la batalla de Shire. El EPDRF avanzó a finales de 1989 sobre Gondar y Gojjam en la célebre Operación Tewodros. En 1990, los eritreos conquistaron Massawa, cortando al régimen comunista de Addis Abeba de su única conexión con el exterior, ya que por mar entraban la mayoría de sus suministros militares.

Mengistu intentó, sin éxito, negociar una paz ventajosa. 1991 fue el año del colapso de su régimen: sin el apoyo soviético, potencia envuelta en aquel momento en un proceso de descomposición, no había nada que hacer. Mientras los guerrilleros eritreos consumaban la caída de Asmara el 24 de mayo, las tropas del EPRDF avanzaban sobre la capital, Addis Abeba. Aunque se temía que Mengistu ordenase una defensa de la ciudad que forzase a una encarnizada lucha casa por casa, este finalmente optó por escapar a Zimbabue, donde aún hoy reside, el 21 de mayo. A partir de entonces, el ejército etíope se desmoralizó y se descompuso. Las tropas rebeldes entraron en la capital el 28 de mayo sin apenas resistencia: la única lucha tuvo que ser librada en el recinto del palacio (Ghebbi), donde aún permanecía la fuerza especial de Mengistu. Con la caída de Addis Abeba, se pasaba página a una de las etapas más oscuras de la historia etíope para entrar en la Etiopía federal de Meles Zenawi. Pero esto es otra historia, y de ello hablaremos en otro artículo.

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LOZANO ALONSO, Mario. “Ginbot 20, el día de la victoria”, en Reino de Aksum (blog). Publicación: 28/05/2020. Consultado el [añadir fecha]